CLÍNICA INTEGRAL EN COMPORTAMIENTO Y DEPENDENCIA A.C
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Información sobre adicciones en Comitán: CLÍNICA INTEGRAL EN COMPORTAMIENTO Y DEPENDENCIA A.C

 
 
 
 
 
 
 
 

¿Qué es una adicción?

 
 
 
Se entiende por adicción o dependencia, el estado psicofísico causado por la interacción de un organismo vivo como un fármaco, alcohol, tabaco y otra droga, caracterizado por la modificación de comportamiento y otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible de tomar dichas sustancias en forma continua o periódica, a fin de experimentar sus efectos psicofísicos y a veces para evitar el malestar producido por la privación.

Una persona que es adicta se caracteriza por tener varios signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticas, psicológicos y sociales. Es una enfermedad progresiva, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la enfermedad que pude provocar un final fatal en la persona.

Cuando se habla de dependencia física y psicológica las personas pueden llegar a presentar uno de los siguientes criterios:

 
 
 
 
 
Fuerte deseo o necesidad de consumir la sustancia
 
 
 
Dificultades para controlar dicho consumo.
 
 
 
Síndrome de abstinencia al interrumpir o reducir el consumo.
 
 
 
Tolerancia.
 
 
 
Abandono progresivo de intereses ajenos por el consumo de la sustancia.
 
 
 
Persistencia en el uso de la sustancia a pesar de percibir de forma clara sus efectos perjudiciales.
 
 
 
 

 
 
 

¿Qué es una droga?

 

 
Para la OMS droga es “toda sustancia que introducida en el organismo vivo puede modificar una o varias de sus funciones alterando los pensamientos, emociones, percepciones y conductas en una dirección que pueda hacer deseable repetir la experiencia, pudiendo provocar mecanismos de tolerancia y dependencia”.
 
 
 
Existen una diversidad de sustancia a la que hoy en día una persona puede volverse adicta pero dentro de las más comunes existen dos las cuales comparten una característica en común y es que ambas son legales, estas son el alcohol y el tabaco. Las dos son las mayores causantes de muertes evitables en la actualidad. La diferencia principal del tabaco y el alcohol con las demás drogas sociales como la marihuana y la cocaína se presenta en la facilidad de su adquisición.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

¿Qué efectos pueden provocar algunas de estas sustancias adictivas?

 
 
 
 
 

La nicotina:

 
Es un estimulante adictivo que se encuentra en los cigarrillos y otras formas de tabaco. El humo de tabaco aumenta el riesgo del usuario de desarrollar cáncer, enfisema, trastornos de los bronquios y de enfermedades cardiovasculares. La tasa de mortalidad asociada con la adicción al tabaco es alarmante. El uso de tabaco ha causado la muerte de aproximadamente 100 millones de personas en el siglo XX y, si las tendencias actuales de tabaquismo continúan, se calcula que el total de muertes en el siglo actual llegará a los mil millones.
 
 
 
 

El alcohol:

 
Puede causar daño al cerebro y a la mayoría de los órganos del cuerpo. Las áreas del cerebro que son especialmente susceptibles a los daños causados por el alcohol son la corteza cerebral (principalmente responsable por nuestras funciones cerebrales superiores, incluyendo la solución de problemas y la toma de decisiones), el hipocampo (importante para la memoria y el aprendizaje), y el cerebelo (importante para la coordinación de los movimientos).
 
 
 
 

La marihuana:

 
Es la sustancia ilícita de más abuso. Esta droga deteriora la memoria a corto plazo, el aprendizaje, la habilidad para concentrarse y la coordinación. También aumenta la frecuencia cardiaca, puede causar daño a los pulmones y, en las personas susceptibles, puede causar psicosis.
 
 
 
 

Los inhalantes:

 
Son sustancias volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como limpiadores de horno, gasolina, pinturas pulverizadas y otros aerosoles, que inducen efectos que alteran la mente. Los inhalantes son sumamente tóxicos y pueden causar daños al corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro. Aun una persona saludable puede sufrir fallo cardiaco a los pocos minutos de una sola sesión de abuso repetido de un inhalante.
 
 
 
 

La cocaína:

 
Es un estimulante de corta duración, lo que hace que las personas que la abusan tomen la droga muchas veces en una sola sesión (“binge”). El abuso de la cocaína puede resultar en consecuencias médicas graves relacionadas al corazón y a los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.
 
 
 
 

Las anfetaminas, incluyendo la metanfetamina:

 
Son estimulantes poderosos que producen sensaciones de euforia y agudeza mental. Los efectos de la metanfetamina en particular son sumamente duraderos y perjudiciales para el cerebro. Las anfetaminas pueden elevar la temperatura del cuerpo a niveles peligrosos, lo que puede llevar a graves problemas del corazón y convulsiones.
 
 
 
 

El éxtasis (MDMA):

 
Produce efectos tanto estimulantes como de alteración de la mente. Puede aumentar la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el estrés en la pared del corazón. El éxtasis también puede ser tóxico para las células nerviosas.
 
 
 
 

La LSD:

 
Es uno de los alucinógenos más potentes. Los alucinógenos son drogas que causan alucinaciones, es decir, alteran la percepción de la realidad. Sus efectos son impredecibles y los abusadores pueden ver imágenes y colores vívidos, oír sonidos y sentir sensaciones que parecen reales, pero que no lo son. También es posible que los abusadores tengan emociones o experiencias traumáticas que duren muchas horas. Algunos efectos de corto plazo incluyen una elevación en la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca y la presión arterial; sudoración; pérdida de apetito; falta de sueño; boca seca; y temblores.
 
 
 
 

La heroína:

 
Es un opioide poderoso que produce euforia y una sensación de relajación. Disminuye la respiración y puede aumentar el riesgo de enfermedades infecciosas graves, especialmente cuando se la usa intravenosamente. Entre otras drogas de la categoría de los opioides están la morfina, el OxyContin, el Vicodín, y el Percodan, que tienen usos médicos legítimos. Sin embargo, su uso no médico o su abuso puede resultar en las mismas consecuencias perjudiciales que el abuso de la heroína.
 
 
 
 

Los medicamentos de prescripción:

 
Están siendo abusados o usados cada día más para propósitos no médicos. No sólo que esta práctica puede causar adicción, sino que en algunos casos también puede ser mortal. Las clases de drogas de prescripción que comúnmente se abusan incluyen los analgésicos, los sedantes y los estimulantes. Entre los aspectos más inquietantes de esta tendencia emergente es su prevalencia entre los adolescentes y los adultos jóvenes y la percepción errónea pero muy común de que, por el hecho de que son medicamentos recetados por médicos no son peligrosos aun cuando se usan ilícitamente.
 
 
 
 

Los esteroides:

 
Que también se pueden recetar para ciertos problemas médicos, se abusan para aumentar la masa muscular y mejorar el rendimiento atlético o la apariencia física. Entre las consecuencias graves de su abuso están el acné severo, enfermedades del corazón, problemas del hígado, apoplejía o ataques cerebrovasculares, enfermedades infecciosas, depresión y suicidio.

 
 
 
 

Las mezclas de drogas:

 
Produce efectos tanto estimulantes como de alteración de la mente. Puede aumentar la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el estrés en la pared del corazón. El éxtasis también puede ser tóxico para las células nerviosas.
 
 
 
 
 
 

¿Puede tratarse con éxito una adicción?

 
 
 
Se entiende por adicción o dependencia, el estado psicofísico causado por la interacción de un organismo vivo como un fármaco, alcohol, tabaco y otra droga, caracterizado por la modificación de comportamiento y otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible de tomar dichas sustancias en forma continua o periódica, a fin de experimentar sus efectos psicofísicos y a veces para evitar el malestar producido por la privación.

Una persona que es adicta se caracteriza por tener varios signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticas, psicológicos y sociales. Es una enfermedad progresiva, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la enfermedad que pude provocar un final fatal en la persona.

Cuando se habla de dependencia física y psicológica las personas pueden llegar a presentar uno de los siguientes criterios: